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¿Cómo puedo averiguar si una foto ha sido retocada posteriormente?
Las imágenes digitales pueden modificarse mediante procesos habituales, aplicaciones de mensajería, servicios en la nube o una edición deliberada.
Por qué esta cuestión es importante para los particulares
Los chats, las fotos, los vídeos y las capturas de pantalla pueden tener un peso considerable en los litigios de carácter privado, civil o penal. Sin embargo, su presentación visible no responde automáticamente a preguntas sobre su origen, su modificación, el momento en que se crearon o su autoría.
Enfoque técnico de investigación
Comprobamos el archivo original, los metadatos, la estructura del archivo, la codificación y, cuando procede, las inconsistencias visuales o técnicas, y comparamos las variantes existentes.
Dónde está el límite de la expresión
La falta de datos EXIF o una nueva compresión no demuestran que se trate de una falsificación intencionada.
¿Por qué LanCologne?
Las pruebas digitales suelen parecer más inequívocas para los legos de lo que son en realidad desde el punto de vista técnico. Una captura de pantalla puede parecer auténtica y, sin embargo, haber sido retocada. Por el contrario, la falta de metadatos o una recompresión pueden deberse a causas totalmente normales. Un archivo puede estar presente en un smartphone sin haber sido creado en él.
Por ello, LanCologne desglosa la pregunta, aparentemente sencilla, „¿Es auténtico?“ en subpreguntas que pueden verificarse técnicamente: ¿Existe el archivo original? ¿De qué aplicación o fuente de datos procede? ¿Son coherentes las estructuras internas y los metadatos? ¿Existen entradas correspondientes en bases de datos, copias de seguridad, la nube o artefactos del sistema? ¿Se ha exportado, convertido o editado el archivo? ¿Cuáles de estos procesos son realmente verificables?
Es especialmente importante distinguir entre autenticidad y autoría. Aunque un mensaje se haya almacenado técnicamente en una cuenta determinada, eso no prueba automáticamente qué persona física lo introdujo. Del mismo modo, el modelo de cámara que figura en los datos EXIF no demuestra, sin una comprobación más exhaustiva, qué dispositivo físico concreto generó un archivo.
Preferimos los datos primarios a las meras representaciones. Las noticias originales, las bases de datos y los archivos originales suelen contener más contexto técnico que las capturas de pantalla, las impresiones o las exportaciones posteriores.
El resultado sigue sin estar claro. Documentamos por igual los hallazgos que lo confirman, los que lo contradicen y los que no permiten llegar a una conclusión, y explicamos de forma comprensible hasta dónde llega realmente una afirmación técnica.
Nuestra forma de trabajar
La autenticidad no es lo mismo que la autoría
Desde un punto de vista técnico, un mensaje puede estar almacenado de forma auténtica en una cuenta o en un dispositivo sin que de ello se deduzca con certeza, por sí solo, qué persona física lo ha redactado. Esta separación evita que un hallazgo técnico correcto se confunda con una afirmación sobre una persona que no esté demostrada.
Los datos originales son más importantes que la mera visualización en pantalla
Una captura de pantalla puede resultar muy útil, sobre todo si los contenidos desaparecen más adelante. Sin embargo, para realizar un análisis más exhaustivo, intentamos obtener además los archivos originales, los datos de las aplicaciones, las bases de datos u otras fuentes primarias. A menudo contienen información contextual que no aparece en la representación visible.
¿Por qué se aplica el principio LanCologne en el examen de las pruebas digitales?
LanCologne no considera que los contenidos digitales sean ciertos o falsos por el mero hecho de que parezcan plausibles. Analizamos las pruebas técnicas disponibles, documentamos el origen y los límites de las conclusiones, y preparamos el razonamiento de tal forma que resulte comprensible para el cliente particular y, al mismo tiempo, verifiable para el abogado, las autoridades investigadoras, el tribunal o cualquier otro perito forense informático cualificado.
Marco jurídico
En el caso de datos probatorios digitales manipulados, el artículo 269 del Código Penal alemán (StGB) puede ser aplicable en función de las circunstancias concretas del caso. Esta disposición se refiere, siempre que se cumplan sus requisitos, al almacenamiento o la modificación de datos relevantes para la prueba con intención de engañar, o bien al uso de datos almacenados o modificados de este modo. Determinar si un archivo o mensaje concreto cumple todos los elementos constitutivos del delito es una cuestión jurídica; la mera constatación técnica de la manipulación no basta para responder a ello.
En los procedimientos civiles es aplicable el artículo 371 del Código de Procedimiento Civil (ZPO). Según este, la prueba mediante inspección directa también puede aportarse mediante la presentación o el envío de documentos electrónicos. El artículo 371a del Código de Procedimiento Civil (ZPO) contiene disposiciones especiales sobre el valor probatorio de los documentos electrónicos, en particular en el caso de las firmas electrónicas cualificadas y de determinados documentos electrónicos públicos. Por lo tanto, no todos los mensajes de chat o archivos de imagen habituales tienen automáticamente el valor probatorio especial que allí se establece.
A la prueba pericial se aplican los artículos 402 y siguientes del Código de Procedimiento Civil (ZPO). Un informe pericial forense informático encargado de forma privada no constituye, por el mero hecho de su calidad técnica, un informe pericial judicial. No obstante, su metodología comprensible y la base probatoria en la que se sustenta pueden resultar importantes para los abogados y para un posterior examen técnico.
Los valores hash son una herramienta importante para garantizar la integridad, pero no constituyen una garantía de autenticidad del contenido original. Un hash acredita que un conjunto de datos concreto no ha sufrido modificaciones desde que se generó el hash o que coincide, bit a bit, con un conjunto de referencia. No permite determinar automáticamente si el contenido fue manipulado antes de la copia de seguridad.
LanCologne evalúa los datos técnicos y su valor probatorio. La valoración jurídica de las pruebas, la calificación penal y la decisión sobre qué importancia se concede a cada prueba en el proceso son competencia de los abogados, las autoridades investigadoras y los tribunales.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo averiguar si una foto ha sido retocada posteriormente?
¿Cómo se lleva a cabo en la práctica una inspección técnica de este tipo?
¿Puede un estudio de este tipo ofrecer siempre un resultado inequívoco?
¿Existe algún fundamento jurídico para ello?
LanCologne – Informática forense para particulares
¿Tiene alguna duda relacionada con el ámbito digital? LanCologne le ofrece apoyo mediante una investigación forense informática objetiva y sin prejuicios.