Informática forense · Empresas

¿Cómo puede una empresa determinar de forma independiente la causa técnica de un fallo informático grave y complejo?

Cuando se producen daños importantes en los sistemas informáticos, rápidamente surgen diferentes versiones por parte del departamento interno de TI, los fabricantes, los proveedores de servicios y las aseguradoras.

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Por qué esta cuestión es importante para una empresa

En casos de daños importantes y con múltiples partes implicadas, las afirmaciones técnicas imprecisas pueden acarrear consecuencias económicas y jurídicas considerables. Por ello, es necesario distinguir de forma clara y comprensible entre lo que realmente se ha demostrado, lo que solo era técnicamente posible y aquellas cuestiones que quedan fuera del ámbito de la investigación forense informática.

Enfoque técnico de investigación

Desglosamos el siniestro en cuestiones técnicas concretas que requieren pruebas y reconstruimos la causa, la cronología, los sistemas afectados y las consecuencias demostrables a partir de los datos primarios disponibles.

Dónde está el límite de la expresión

La proximidad temporal entre el suceso y el perjuicio no demuestra por sí sola la causalidad técnica.

¿Por qué LanCologne?

En el caso de incidentes empresariales complejos, no basta con recopilar la mayor cantidad posible de datos técnicos ni con basarse en el informe de un único producto. Lo decisivo es qué cuestión probatoria concreta hay que resolver y qué datos primarios respaldan realmente esa afirmación.

LanCologne distingue de forma sistemática entre la viabilidad técnica, el hecho comprobado, la causa, las consecuencias y la responsabilidad jurídica. Precisamente en el caso de siniestros de gran envergadura, conflictos con proveedores de servicios y posteriores procedimientos judiciales o de seguros, esta distinción evita que se saquen conclusiones precipitadas.

También analizamos hipótesis alternativas. Si existen varias causas técnicas posibles, no se ocultan, sino que se comparan entre sí a partir de los datos disponibles. Un hallazgo incriminatorio se examina con el mismo criterio que uno exculpatorio.

Los informes forenses automatizados, la documentación del fabricante y las alertas de seguridad son herramientas de trabajo importantes, pero no constituyen automáticamente una fuente de pruebas. Las afirmaciones fundamentales se validan, en la medida de lo posible, con base en pruebas materiales primarias y fuentes de datos independientes.

El resultado se documenta de tal manera que los responsables de la toma de decisiones puedan comprender la conclusión principal y que un perito forense informático cualificado pueda seguir el razonamiento técnico que figura en el anexo y examinarlo de forma crítica.

Nuestra forma de trabajar

1Definir la cuestión técnica concreta que se pretende demostrar.
2Delimitar las partes, los sistemas, las fuentes de datos y los periodos relevantes.
3Conservar de forma prioritaria los datos volátiles o que corren el riesgo de perderse.
4Documentar el origen, la cadena de custodia y la integridad.
5Normalizar las marcas de tiempo en función de la fuente y tener en cuenta su semántica.
6No hay que confundir la correlación con la causalidad.
7Hay que distinguir entre la posibilidad técnica y la acción realmente demostrada.
8Dar prioridad a los datos primarios frente a las meras interpretaciones de las herramientas.
9Analizar las hipótesis contrarias y las explicaciones alternativas habituales.
10Identificar las lagunas en los datos y su influencia en la conclusión.
11Distinguir los hechos técnicos de las cuestiones jurídicas y de responsabilidad.
12Elaborar un informe principal comprensible y un anexo técnico que permita reproducir los resultados.

La correlación no implica causalidad

El mero hecho de que dos acontecimientos coincidan en el tiempo no basta para establecer una causalidad sólida. Analizamos el mecanismo de acción técnicamente posible, la secuencia temporal, las pruebas independientes y las causas alternativas. Cuando los datos solo permiten establecer una probabilidad o una delimitación, no se extrae de ellos ninguna conclusión aparentemente segura sobre la causalidad.

Marco jurídico y procesal

En lo que respecta a las cuestiones relacionadas con la dirección de una sociedad limitada (GmbH), resulta relevante, entre otros, el artículo 43 de la Ley de Sociedades Limitadas (GmbHG). Según este, los administradores deben actuar en los asuntos de la sociedad con la diligencia de un buen empresario; en caso de incumplimiento de sus obligaciones, la sociedad puede presentar reclamaciones de indemnización. La informática forense puede documentar qué información técnica y qué estados del sistema eran verificables en un momento determinado. Sin embargo, determinar si la dirección ha incumplido sus obligaciones legales es una cuestión de valoración jurídica.

En el caso de las entidades de especial importancia e importancia, según la Ley de la BSI vigente, pueden existir requisitos adicionales en materia de gestión de riesgos de ciberseguridad y de la dirección empresarial. En el caso de una empresa concreta, hay que comprobar en primer lugar si está sujeta a la actual Ley de la BSI y en qué medida. La investigación forense técnica puede documentar, a este respecto, el desarrollo del incidente, los sistemas afectados, las repercusiones y las medidas adoptadas, pero no sustituye a un análisis jurídico normativo.

Si se tratan datos personales o si estos se ven afectados por un incidente de seguridad, deben tenerse en cuenta, en particular, los principios del RGPD, así como los requisitos de seguridad y, en su caso, la obligación de notificación o comunicación. En el caso de los encargados del tratamiento externos, también es relevante la situación concreta en cuanto a funciones y contratos. Una causa técnica no implica automáticamente la atribución de responsabilidad en materia de protección de datos.

Para futuros procedimientos civiles, puede resultar importante la conservación trazable de las pruebas electrónicas. El artículo 371 del Código de Procedimiento Civil (ZPO) regula la prueba visual y menciona expresamente los documentos electrónicos; en cuanto a la prueba pericial, se aplican los artículos 402 y siguientes del ZPO. Sin embargo, un informe forense encargado de forma privada sigue siendo un dictamen de una de las partes o una alegación cualificada de una de las partes, y no se convierte en un dictamen pericial judicial por el mero hecho de su calidad técnica.

LanCologne no evalúa la responsabilidad contractual, la responsabilidad de los órganos sociales, la obligación de cobertura ni la responsabilidad penal. Proporcionamos la base factual técnica sobre la que los abogados, las aseguradoras, las autoridades y los tribunales pueden realizar sus propias evaluaciones.

LanCologne en cuestiones técnicas complejas que requieren demostración

Cuanto mayor sea la relevancia económica o jurídica de un incidente, más importante resulta llevar a cabo una investigación que no esté orientada a un resultado deseado. LanCologne documenta los hechos técnicos, incluidos los resultados contradictorios y las limitaciones de las pruebas, de tal forma que puedan ser comprendidos por la dirección y el departamento jurídico, y que un tercero cualificado pueda someterlos a una revisión técnica.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puede una empresa determinar de forma independiente la causa técnica de un fallo informático grave y complejo?+
En casos de daños importantes y con múltiples partes implicadas, las afirmaciones técnicas imprecisas pueden acarrear consecuencias económicas y jurídicas considerables. Por ello, es necesario distinguir de forma clara y comprensible entre lo que realmente se ha demostrado, lo que solo era técnicamente posible y aquellas cuestiones que quedan fuera del ámbito de la investigación forense informática.
¿Cómo se lleva a cabo en la práctica una inspección técnica de este tipo?+
Desglosamos el siniestro en cuestiones técnicas concretas que requieren pruebas y reconstruimos la causa, la cronología, los sistemas afectados y las consecuencias demostrables a partir de los datos primarios disponibles.
¿La investigación siempre arroja un resultado inequívoco en contra o a favor de una de las personas implicadas?+
La proximidad temporal entre el suceso y el perjuicio no demuestra por sí sola la causalidad técnica.
¿Existe algún fundamento jurídico para ello?+
En lo que respecta a las cuestiones relacionadas con la dirección de una sociedad limitada (GmbH), es aplicable, entre otros, el artículo 43 de la Ley de Sociedades Limitadas (GmbHG). Según este, los administradores deben actuar en los asuntos de la sociedad con la diligencia propia de un empresario prudente; en caso de incumplimiento de sus obligaciones, la sociedad puede presentar reclamaciones de indemnización. La informática forense puede documentar qué información técnica y qué estados del sistema eran verificables en un momento determinado. Sin embargo, determinar si la dirección ha incumplido sus obligaciones legales es una cuestión de valoración jurídica. En el caso de las entidades de especial importancia e importancia, según la Ley de la Oficina Federal de Seguridad de la Información (BSI) vigente, pueden existir requisitos adicionales en materia de gestión de riesgos de ciberseguridad y de la dirección. En el caso de una empresa concreta, debe comprobarse en primer lugar si está sujeta a la BSIG vigente y en qué medida. La investigación forense técnica puede documentar, a este respecto, el desarrollo del incidente, los sistemas, las repercusiones y las medidas adoptadas, pero no sustituye a un análisis jurídico normativo. Si se tratan datos personales o si estos se ven afectados por un incidente de seguridad, deben tenerse en cuenta, en particular, los principios del RGPD, así como los requisitos de seguridad y, en su caso, la obligación de notificación o comunicación. En el caso de los encargados del tratamiento externos, también es relevante la situación concreta en cuanto a funciones y contratos. Una causa técnica no implica automáticamente una atribución de responsabilidad en materia de protección de datos. Para futuros procedimientos civiles, puede ser importante la conservación trazable de las pruebas electrónicas. El artículo 371 del Código de Procedimiento Civil (ZPO) regula la prueba visual y menciona expresamente los documentos electrónicos; para la prueba pericial se aplican los artículos 402 y siguientes del ZPO. Sin embargo, un informe forense encargado de forma privada sigue siendo un dictamen de una de las partes o una alegación cualificada de una de las partes, y no se convierte en un dictamen pericial judicial por el mero hecho de su calidad técnica. LanCologne no evalúa la responsabilidad contractual, la responsabilidad de los órganos sociales, la obligación de cobertura ni la culpabilidad penal. Proporcionamos la base fáctica técnica sobre la que los abogados, las aseguradoras, las autoridades y los tribunales pueden realizar sus propias valoraciones.

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